viernes, 16 de octubre de 2015

Sobre el blog

El motivo de este blog es principalmente, expresarme. Dentro de él podéis encontrar desde artículos de opinión hasta narrativa y poesía. Los temas principales que se tratan en este blog son el feminismo, la libertad, la lucha de clases, etc. Con esto, lo que pretendo es despertar conciencia (de una manera humilde, claro). Vivimos una realidad que necesita de jóvenes revolucionarios y cualquier forma de difundir las ideas anticapitalistas y feministas es buena. Con esta idea nace este blog. Lo que podrás leer aquí no es la verdad absoluta, son mis opiniones e impresiones basadas en datos objetivos y siempre desde un punto de vista revolucionario, pero no dejan de ser subjetividades. Podrás aprender y ver nuevos puntos de vista, también estoy abierta al debate, desde comentarios hasta las redes sociales que encontrarás en la barra de inicio. Se aceptan críticas siempre que sean de manera constructiva, y sugerencias de temas sobre los que hablar, mejoras, etc.
Esto es todo, os dejo mi correo también: paulagl275@gmail.com

Artículos

1.Crítica al transfeminismo
2. Nos encanta!
3. Sobre las drogas
4. Niños Soldado
5. Desesperanza
6. Hipocresía
7. Violencia
8. 14 millones de gritos
9. ¡Enhorabuena! Me da igual

Feminismo

Os dejo artículos sobre feminismo:
1. Crítica al transfeminismo

jueves, 1 de octubre de 2015

Crítica al transfeminismo

Antes de nada, quisiera aclarar que el objetivo de esta crítica no es criticar a las personas trans, sino a las personas transfeministas y a sus contradicciones. Es un intento de aclarar las propias dudas que me surgen leyendo lo que proclaman en las redes sociales. Antes de empezar a llamarme TERF y a decir lo mala persona que soy y el daño que os hago, me gustaría que leyerais la entrada completa. Una vez hecho esto, quisiera conocer vuestras opiniones y en que discrepáis con lo que se va a contar a continuación. Lo que busco es el debate y haceros replantear lo que defendéis, o al menos que se haga una autocrítica y se trate de revisar las contradicciones que se tiene. Dicho esto, empezamos:

El transfeminismo es una corriente de la Tercera Ola del Feminismo, surgida en los años 90, a raíz  de los disturbios de Stonewall, que no se centra sólo en la búsqueda de igualdad de las mujeres cisgénero, sino que al mismo tiempo que lucha contra el heteropatriarcado lucha contra el binarismo de género tradicional europeo. (más info aquí). Es decir, el transfeminismo, es una lucha interseccional que quiere la destrucción de todo tipo de opresión, desde el machismo, a la transfobia, pasando por la GSRDIfobia (géneros, sexualidades, romances diversos + intersex, es decir, lo que es conocido socialmente como homofobia), el capacitismo, racismo, etc. 

Según la teoría transfem, existen dos tipos de personas: las personas cisgénero y las 
personas transgénero. 
Una persona cisgénero o cis, es aquella persona cuyo género corresponde al que la sociedad le asignó al nacer dependiendo del tipo de genital que tuviera. Por ejemplo, la sociedad asigna a los bebés humanos con vagina de "niñas" y a los bebés humanos con pene de "niños". Si tienes vagina y eres mujer, eres por tanto, cis. 
Una persona transgénero o trans, por contra, es aquella persona cuyo género no corresponde al que la sociedad le asignó al nacer. Por ejemplo, una mujer a la cual, por su genital, asignaron hombre al nacer. 

Las personas cis tienen una serie de privilegios que las personas trans, no tienen. Se crea entonces un sistema de desigualdad, de opresión de género, por parte de los cis, respecto a los trans. De la misma forma que la mujer sufre opresión por parte de los hombres, o las personas negras/no-occidentales de las personas blancas/occidentales, los trans, reciben opresión por parte de los cis. 


Desde un punto de vista occidental, a lo largo de la historia, se han establecido dos géneros binarios en construcción al sexo biológico.


¿Qué es el sexo biológico? 


El sexo biológico es el conjunto de órganos sexuales (internos y externos), cromosomas y hormonas del individuo.

Según la sociedad occidental, la persona cuyo sexo biológico corresponda a tener niveles relativamente más altos de testosterona que estimularán el desarrollo del pene y los testículos, la agravación de la voz y el crecimiento de vello facial en la pubertad, y una serie de otros marcadores fisiológicos, será un hombre. Por otra parte, la persona cuyo sexo biológico corresponda a tener niveles relativamente más altos de estrógenos que estimularán el desarrollo de la vulva, vagina, ovarios, útero, pechos, y una serie de otros marcadores fisiológicos, será una mujer. (Más info aquí). También existen personas intersexuales, son aquellas que presentan conjuntamente lo mencionado anteriormente y que en nuestra sociedad son mutilados para que cumplan con las normas establecidas. Lo que en animales no-humanos, se clasifica como machos, hembras y hermafroditas. Los seres humanos, en este aspecto, somos iguales a los animales-no humanos. También se nos clasifica como machos y hembras (e intersexual), sin embargo, los seres humanos, tenemos algo que los no-humanos no: el género. 


¿Qué es el género?


El género es una herramienta de poder que impone de forma rígida, violenta y jerarquizada las categorías de hombre/mujer y masculino/femenino con el fin de producir cuerpos 
que se adapten al orden social establecido (http://www.feministas.org/IMG/pdf/no_binarismos_Miriam_Miquel.pdf). Es decir, el género en si, oprime. El género, por tanto, es una construcción social, establecida en la historia y la cultura de la sociedad. Por ello, los animales no-humanos no tienen género. Dicha construcción social, se ha construido al rededor del sexo biológico de cada individuo, por ello, el término "macho" que proviene del latín masculus, equivalente al andros girego, significa hombre. Del mismo modo el término "hembra" del latín femina equivalente al ginayka griego, significa mujer. Además, a cada género/sexo, se le asignan una serie de comportamientos, actitudes, vestimentas, etc, los conocidos roles de género. A cada uno, se le asigna un rol diferente, que varia en cada contexto histórico y cultural o contexto geográfico pero que su esencia se mantiene: Los hombres son el género dominante y fuerte; las mujeres, son el género débil y sumiso, dicho de otra forma, las personas cuyo sexo biológico es macho, han de ser dominantes y fuertes; las personas cuyo sexo biológico es hembra, han de ser débiles y sumisas.

Sin embargo, como hemos visto, sexo y género, no son lo mismo. Es entonces cuando aparecen personas que discrepan totalmente de los roles de género asignados a su sexo y se sienten identificados con otro género distinto al que la sociedad asocia a su sexo. Es aquí cuando alguien es trans. 


El transfeminismo, va más allá de esto. Según esta teoría, no existen solo dos géneros, sino que existen una infinidad de géneros, concretamente, uno por cada ser humano existente.




Como podemos ver en la foto, el transfeminismo defiende la idea de que cada persona debe crear su propio género y además visibilizarlos todos para eliminar la transfobia. Esto es, que en total debería haber 7 376 471 981 géneros y visibilizarlos. De primeras, esto es totalmente absurdo y utópico. Como es obvio que esto es imposible, el transfeminismo, recoge una serie de géneros no-binarios (difieren del binarismo hombre-mujer) más frecuentes: 


Una vez resumido de manera rápida la teoría transfem, vamos a pasar a la crítica de dicha teoría. 

En primer lugar, creo que estamos todos de acuerdo cuando se afirma que el género es una construcción social, así lo hacen también las personas transfeministas, sin embargo, a pesar de aceptar esto y repetirlo constantemente, siguen insistiendo en que cada persona tiene que crear su propio género. ¿Cómo es posible que una individualidad cree un constructo social? Es aquí donde aparece la primera contradicción. Si, como dicen, el género es una construcción social, cualquier género no construido por nuestra sociedad es inexistente. Por su propia definición de género, en la sociedad occidental, cualquier tipo de género no-binario, no puede ser real. En otras culturas, como la India, existe un Tercer Género, pues allí la sociedad lo ha construido así. Sin embargo usar este género en Occidente es apropiación cultural. 

Siguiendo con los géneros no-binarios, como hemos podido observar, en su mayoría no salen del binarismo hombre-mujer, sino que mezclan ambos géneros. Es cuanto menos absurdo, hablar de ser no-binario cuando realmente tu género está entre el binarismo. Por otro lado, los géneros realmente no-binarios, ¿son géneros? ¿Realmente podemos aceptar que una persona afirme que su género equivale a su signo del zodiaco? Según el transfem, sí. ¿Por qué no? ¿Por qué van a negarle a nadie lo que siente? Porque, básicamente, no tiene ningún tipo de base material, por lo que entonces deducimos que el género, ya no es una construcción social como afirman, sino un "sentimiento", algo innato en el ser humano, una subjetividad, algo así como el alma de la que hablaban los autores idealistas. ¿Podemos aceptar desde un punto de vista revolucionario algo idealista? No. Esta teoría es, por tanto, contrarrevolucionaria

Además, si aceptamos el género como una mera subjetividad, reducimos al género a no implicar nada. Si cada persona tiene el suyo propio, ¿qué implica el género? 
Y en cierta manera, es así. El género no implica absolutamente nada, excepto en nuestra sociedad patriarcal, donde el género implica opresión, ya que esa es su función. De la misma forma que el Estado es una herramienta de opresión que da privilegios a una clase dominante (burguesía) respecto a una clase dominada/oprimida (proletariado), el género es una herramienta de opresión que da privilegios a una clase dominante (hombre cis) respecto a una clase dominada/oprimida (mujer/transgéneros). Las teorías del movimiento obrero, para liberar a la clase trabajadora de la opresión abogan por la eliminación del Estado y por tanto de las clases sociales, de la misma forma, las teorías feministas deberían abogar por la eliminación del Género y por tanto de los géneros, para derrocar el patriarcado. Sin embargo, el transfeminismo, aboga por la creación de millones de géneros para, posteriormente, visibilizarlos todos, pues lo que pretenden no es acabar con el sistema, sino reformarlo. Es decir, no quieren acabar con el sistema patriarcal, si así fuera, lucharían por eliminar el género, en cambio, luchan por reformarlos. Es pues, una teoría reformista.

En el transfeminismo, se acepta que toda persona tiene su propia identidad de género. Es entonces el género, ¿una identidad? Es decir, ¿mi identidad depende de si soy un hombre o una mujer o une grisgénero? 
No estoy de acuerdo. Mi identidad, depende de una serie de factores, como mi personalidad, mis gustos, mi ideología, mis pensamientos, etc. que serían exactamente los mismos si me identificara como hombre. Por tanto, si mi identidad no variaría según mi género, ¿cómo es que el género es una identidad? 

Si me identifico como mujer, es, en primer lugar porque desde que nací me han socializado de esa forma. En segunda instancia, llamarme a mí misma "mujer" se debe a que al socializarme de esta manera, sufro una opresión. Reivindicar el hecho de ser mujer, es resistir contra la opresión. Nada más. Ser mujer es pertenecer a un grupo social oprimido y discriminado. De nuevo, ¿por qué no eliminar esa opresión? Si la elimináramos, ¿no se eliminarían las clases de hombre y mujer? ¿Por qué crear más clases? 

En el momento en que aparecen nuevas clases sociales distintas a la burguesía y al proletariado, el movimiento obrero y la lucha de clases, se fracciona. Es decir, en el momento que dos personas de clase trabajadora compiten entre sí porque uno pertenece a la clase media-alta y el otro a la clase media-baja, olvidan la lucha contra el burgués, que es el verdadero enemigo. 
Con los géneros está ocurriendo igual. En el momento que han aparecido nuevos géneros, el movimiento feminista y la lucha contra el machismo se ha fraccionado. En lugar de luchar todos contra los privilegios del hombre que son los que realmente oprimen, se lucha contra la mujer feminista, la cual sufre la misma opresión de género. Igual que el hombre de clase media-alta y el de clase media-baja sufren la misma opresión de clase. 

"Pero es que no estamos inventado nuevos géneros, estamos visibilizando los ya existentes" Es decir, hablan de que cada persona tiene que crear su propio género pero resulta que esos géneros ya existían anteriormente. ¿Cómo se puede crear algo que ya existe? ¿Cómo es posible saber si estos géneros existían anteriormente si nadie los conocía? De nuevo, ¿cómo es posible que se creen constructos sociales sin que las sociedad los conozca? 

Son preguntas sin respuesta, contradicciones del propio transfeminismo (o de quienes hablan de él) que desmontan por si sola la teoría (o al menos, la que se promulga por las redes sociales). Pero esto no se queda aquí. Cuando alguien en su desconcierto y en base a la lógica se atreve a preguntar por dichas contradicciones, las personas transfeministas saltan con un "transfobo de mierda, respétame" sin dejar cuestionar su ideología, de una forma un tanto dogmática. Lo mejor viene cuando es una mujer cis, quien pregunta por dichas contradicciones. Ya no son transfobas, son TERFs (Trans exclusionary radical feminist). El problema de este término, es que hace referencia única y exclusivamente a mujeres. La transfobia no es defendible nunca, pero TODO en esta vida ha de cuestionarse y revisarse y seguir una lógica. Se ha puesto de moda, usar este término para todas las mujeres con actitudes transfóbicas (en muchas ocasiones desde la ignorancia) aunque ni siquiera sean feministas radicales (radfem). Además, se llama TERF a aquella que cuestiona el transfeminismo (sea o no radfem). El hecho de que exista un término exclusivo para mujeres, ya denota cierta misoginia disfrazada de SJW(Social Justice Warrior), pero el hecho de que se hable de matar mujeres y quemarlas por ser feministas radicales, muestra la misoginia de estas personas. Cabe esperar de cualquier feminista que cuando una persona habla de matar y quemar mujeres, salga en nombre del feminismo a defender a estas mujeres. Sorprendentemente, en el transfeminismo no es así. Es más, se aplauden dichas actitudes bajo la excusa de que son transfobas. Para rematar, en más de una ocasión, han sido personas socializadas como hombres quienes han hablado de quemar mujeres y han sido aplaudides por sus compañeras transfeministas ya que era una persona trans (socializada hombre y educada para oprimir) quien proclamaba que las mujeres transfobas, deben ser quemadas, pues son transfobas y opresoras, lo merecen. Insisto, TERFs. No personas transfobas, TERFs. 

Tantos años de lucha, para que la misoginia llegue al feminismo, y encima, sea aplaudida. Y eso es lo que pasa, amigos, cuando las personas socializadas hombres, se apropian de la lucha feminista. 



jueves, 17 de septiembre de 2015

Irene

Desde el momento en que la vi, la reconocí de inmediato. Solo sabía su nombre, Irene. No sabía su edad y ella ni siquiera sabía de mi existencia. Era bella y hermosa, Irene.

Supe que era ella. La deseaba, me atraía, la necesitaba y sobre todo, la quería.
Había buscado durante años alguien que me llenara, nunca me fue posible. Era inalcanzable la felicidad. No se puede ser feliz en un mundo de injusticias.

También es cierto eso que dicen que no necesitas pareja para ser feliz. Pero yo no lo era. Ni nadie lo era. Vivíamos en la era de la hipocresía y la falsedad, en un mundo donde aparentar importa más que ser. Estaba tan sobrevalorada la felicidad... Si todo el mundo hablaba de lo feliz que eran, con o sin sus parejas, si realmente todos fueran felices, la felicidad sería un tema banal, algo cuotidiano en nuestras vidas.

Los seres humanos tendemos a banalizar y convertir como normal, algo que tiempo atrás nos pareció alucinante. Y es lógico, ¿no? Si algo le ocurre a todo el mundo, no tiene nada de extraordinario, pasa a ser rutina, como el café de las mañanas.

Sin embargo, la felicidad ahí estaba, como logro principal en la vida que todos decían alcanzar y nadie conseguía. Les encantaba aparentar ser felices, porque en el fondo, deseaban serlo, y que su vecino -aparentemente- lo fuera, les repateaba. Ellos querían ser felices también. "¿Por qué no lo merezco? ¿Por qué no soy feliz si soy buena persona?" se preguntaban.

¿Cómo iban a ser felices si ni siquiera la conocían? Mi querida, Irene. Irene era la fórmula de la felicidad. Me volvía loca si no la tenía, me volvía loca no haberla tenido nunca, y me vuelve loca saber que nunca la tendré. Que siempre será libre, y yo no. Que tampoco seré feliz, porque no soy libre. Y no soy libre porque no te tengo.

Todos queremos ser libres. Pero nuestro miedo a serlo es mucho mayor que nuestro deseo. Nos autoegañamos al pensar que somos libres, nos consolamos con ello. Igual que nos autoengañamos con la felicidad. Y es que a fin de cuentas, ser libre, es ser feliz.
Y seguiré esclava infeliz, añorando tu dulce rostro, sintiéndote cerca, mi dulce Irene, hasta que supere mis miedos, y me quedaré susurrando tu bonito nombre, Irene.

Y es que, Libertad, que bonito nombre tienes.

lunes, 31 de agosto de 2015

Dulce infierno

Estaba inerte, mi piel, a oscuras, ya no sentía. Me había quedado vacía, no recordaba ni la luz del sol.

El sonido de tu voz me erizó la piel, que seguía triste, incolora y llorosa.

Un beso de buenas noches, una caracia en la espalda, un arañazo en el alma.

Las estrellas invisibles de mi cielo, tus ojos dilatados, tus gemidos, los míos.

Había dejado de llorar, era ahora el sudor quien me bañaba, eran tus dedos quienes me mojaban.

Hasta lo más profundo de mi corazón. Por cada roce aparecía un nuevo color. La luz de la luna entraba por mi ventana, a trasluz te observaba.

Ya no estaba vacía. Ardíame la vida, aquello era lo más parecido al infierno. Al dulce infierno.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Sóc jo, la meua revolució

"Saps? Hi ha lluites que es perden i altres que es guanyen. La meua lluita la vaig guanyar, encara que de vegades tinc la sensació de que no és així, que algú està tractant de fer un cop d'Estat, per tornar a la situació anterior: als malsomnis, la desigualtat, la injusticia, el totalitarisme, la sang.

Fa uns anys jo era una jove normal. En tenia 15 anys. Com tota jove de 15 anys, tenia els meus defectes i complexos, que governaven el meu cos des de feia anys. Em tenien sotmesa a ells. Tot el que feia havia de passar abans per la seua aprobació. I aixina estava, com tota dictadura, la censura era tema del dia tots els dies, i no podia fer quasi res. Passava els dies plorant, tractant d'allunyarme d'ells, pero sempre apareixien, per castigar-me, per sofrir encara més. La repressió era molt dura.

A poc a poc, vaig començar a prendre conciència. Als moments difícils, s'ha de ser forts. La meua situació era inacceptable. No podia permetre'm viure en un infern com aquell.

M'agradava molt parlar de revolucions. Era el meu somni ser rebel. Això fou encara més dur. Sense adonar-me'n em vaig convertir en una revolucionària i això no li agrada al règim. La meua nova condició va significar un augment de la repressió. Eren continus els plors, les ferides, el maltractament psicològic, el no menjar, no vore la llum del sol. La contradicció que suposava ser revolucionària i viure en aquella situació em consumia, fet que em causava encara més malestar.

Sabia que no podia continuar així. Calia derrocar el sistema totalitari, calia eliminar la seua ideologia, calia expulsar tot ser relacionat amb la dictadura dels complexos i els defectes.

Va ser pel Maig del 2013, quan l'esclat es va produir. Havia començat la meua revolució.

Més valent que mai, vaig encararme directament amb el problema: els complexos. Vaig espantar-los i tirar-los fora de la meua terra, el meu cos. Jo sóc l'única que pot gobernar-se. El tenia claríssim: complexos mai més!

En canvi, la revolució no va tindre un èxtit rotund. Va esclatar una guerra civil. Una guerra que sabia havia de guanyar i que guanyaria, però també sabia que anava a ser dura i que es podria allargar.

Al principi perdía les batalles, el vàndol contrari continuava amb la repressió: era mirar-me a l'espill i plorar.
No vaig perdre els ànims, i això va ser molt important per guanyar la guerra. Vaig començar a investigar la manera de guanyar. Aixina em va aparèixer el feminisme. El meu aliat per sempre. Ara em tocava a mí: vaig començar a guanyar les batalles.
La primera batalla que vaig guanyar, va ser la d'entendre que la bellesa és subjectiva, i que només un cos és bonic si la seua persona el veu bonic. La segona batalla que guanyí fou quan vaig descobrir que les persones tenen tendència a fer feliços a les persones que estimen i els importen. Jo volia ser feliç. Vaig entendre que la persona més important de la meua vida era jo, i per tant, m'havia d'estimar. A soles així seria feliç, i sent feliç, guanyaria la guerra.

I això vaig fer. La vaig guanyar. Tots els atacs dels complexos eren inútils ja contra la meua armadura de felicitat i bellesa subjectiva. Per fi ho havia aconseguit, la meua revolució, havia triomfat. I jo, valenta i forta, havia pogut.

Han passat ja dos d'anys d'allò i encara que la felicitat haja desaparegut, em governe com puc i com aguante, però el faig jo, amb la ajuda sempre del feminisme. Tot i que de tant en tant els complexos tracten de reconquestar el meu cervell, a base de colps d'Estat, són ràpidament controlats i reduits. Ja ningú mai més em dirà que fer, ningú més llevat de mi.

La revolució la vaig fer jo, i la guerra la vaig guanyar. I això mai m'ho podràn llevar. No tornaré als anys obscurs de la repressió, no més plors, no més odi, no més fàstic. Mai més. Aquesta lluita ja la he guanyada."